lunes, 19 de febrero de 2018

POESÍA SURREALISTA II





POESÍA SURREALISTA II

Acompáñame, quiebra mi soledad
Ayúdame a espantar a los fantasmas
Acércate a mi caos
Al absurdo de hacerte el amor en la distancia
Déjame conocer el aroma de tu piel
Quizás seamos el vértigo de un inmenso delirio.
Heme aquí demandando tu ternura
Entonces, acompáñame a reinventar el encanto
y perseguir los sueños de útiles comuniones
con este corazón enteramente fraccionado
que construye ilusiones
en este imposible desandar
Jfjs.
Febrero 2018

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Sermón de Adviento, grito antiopresivo



Por
CELEDONIO JIMENEZ


El 21 de diciembre de 1511 fue pronunciado el resonante Sermón de Adviento por fray Antonio de Montesinos, en nombre de la comunidad de sacerdotes dominicos localizados en la isla la “Española”.
Este fue el primer grito de protesta y de cuestionamiento contra los altos personeros del imperio español establecidos en la isla, los cuales impusieron estructuras socio-económicas excluyentes, opresivas y explotadoras, como el sistema de las “encomiendas”, que junto a otros terribles maltratos terminaron diezmando la población original del territorio invadido.
“¿Con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios?”.
Esta interrogante contenida en el sermón, y expuesta frente a los más notables de la sociedad colonial, expresa una concepción sobre la repartición de indígenas, así como un cuestionamiento al derecho que se autoasignaron los invasores de colonizar.La dignidad del discurso de adviento, su dimensión internacional por cuanto reivindica un atributo inalienable de los seres humanos, lo hace una prenda inestimable del derecho y del pensamiento universal.
Lustros después de este discurso, fray Bartolomé de las Casas recoge las crueldades de los conquistadores contra los aborígenes de la “Española” y de otras latitudes del continente. De las Casas describe las atrocidades de los conquistadores y atestigua:
“Yo vide todas las cosas arriba dichas y muchas otras infinitas. Y porque toda la gente que lograba huir se encerraba en los montes y subía a las sierras huyendo de hombres tan inhumanos, tan sin piedad y tan feroces bestias, extirpadores y capitales enemigos del linaje humano…” (“Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias”).
Aunque han transcurrido más de quinientos años del Sermón de Adviento, este se mantiene como un faro que ilumina y orienta, como una pieza oratoria válida y vigente.
Se mantiene vigente como guía del pueblo sufrido, dominicano y latinoamericano, como estímulo y afirmación en la lucha de los campesinos encadenados en demanda de que se solucione el problema de contaminación que afecta a comunidades aledañas a las instalaciones de la empresa minera Barrick Gold, en Cotuí, perdura como incentivo de lucha de los pobladores de la pacífica provincia de El Seibo que se paralizan para que se les ponga atención a sus necesidades; en fin, como estímulo en la lucha de los trabajadores para lograr salarios justos y en la lucha de dominicanos y dominicanas para combatir la corrupción y la impunidad.



miércoles, 13 de diciembre de 2017

NI AUTORITARISMO NI INTOLERANCIA



Ni autoritarismo ni intolerancia
Periódico " El Día "
Por:
Celedonio Jiménez
celedoniojimenez@hotmail.com
El autoritarismo es una de las peores herencias que hemos recibido. La actitud autoritaria genera intolerancia, rechazo y violencia, lleva a una mala relación con el “otro”.
Para el intolerante el diferente es una amenaza, es alguien de quien desconfiar.
El autoritario y el intolerante no suelen aceptar convivir con lo diverso.
José Ramón López en su ensayo “La paz en la República Dominicana”, al referirse a los españoles que vinieron en la invasión y empresa colonizadora del siglo XV, señala que los mismos no eran de una “rancia hidalguía”, ni de un carácter virtuoso, sino elementos belicosos llenos de codicia.
En el período de la colonización reinó, en el orden religioso, la contrarreforma antiluterana, caracterizada por una intolerancia que devino en cisma de la Iglesia católica. Con un carácter tremendamente autoritario emergió décadas después la Inquisición.
A nuestro modo de ver, en el contexto antes señalado se encuentran las raíces troncales de nuestro autoritarismo y de nuestra intolerancia. Ahí se encuentran algunas de las causas de que haya quienes se creen más que los demás, que se creen poseedores de la verdad plena y que siempre tienen la razón.
Esos no aceptan la razón ajena. Para que se entienda bien, aquí van dos ejemplos de las actitudes comentadas: cambiar la Constitución para imponer la reelección presidencial, y no atender a los reclamos de la provincia de El Seibo, que ha hecho de todo para “que se le tome en cuenta”, forzándola a paralizarse por dos días.
Nunca es bueno creerse depositario absoluto de la verdad. En el abordaje de los problemas es conveniente, metodológicamente, tratar de situarse en el punto de vista del otro, ver las cosas desde el lado opuesto, tener apertura a otras miradas para ver qué parte de verdad tienen.
En el entendido de que el autoritarismo y la intolerancia son estimulantes de la violencia, valoramos la pertinencia de promover la cultura del reconocimiento del otro, del respeto a las diferencias y a la diversidad.
Hay que decir, sin embargo, que practicar la tolerancia no es transigir con los que incumplen las leyes, los deberes y las obligaciones.
En la búsqueda de una sociedad mejor, proponemos comenzar reconociendo y respetando a los otros, en nuestros espacios más próximos, en el grupo familiar, en la casa, en la oficina, en la escuela, en la universidad, en la calle.
Dispensémonos unos a otros un mejor trato, para que nuestra sociedad avance y se alejen la violencia y la arbitrariedad.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

TALIA






TALIA
(Apropósito de cumplir 4 años de feliz vida, por supuesto por la gracia de Dios.)

Por los caminos del cielo Talia 
En ti creció mi corazón
Te quiero por cómo eres
Intrépida, a veces complaciente, siempre inteligente
 De hermosos ojos de negras pupilas
 Y más que nunca encantadora 
Un año más niña amada para consentirte
Así, cuando evoco tu dulce presencia en mi soledad
de tan grata compañía
Así de grande creces en mi mente, 
Así de infinita te siento y te contemplo en mi pensamiento…
Años fugaces hacen ecos en el presente que construirán
 el futuro que bien te pertenece.

Tu abuelo
José Fco. Jiménez S.

6 de Diciembre 2017

martes, 5 de diciembre de 2017

Por que somos violentos ?








¿Por qué somos violentos?




Responder a la pregunta que titula este artículo es importante, y más aún, señalar medidas de corrección a dicha conducta.
Esto así, dado que son miles y miles las vidas de dominicanos y dominicanas que se pierden por acciones violentas, como los homicidios, los feminicidios y muchos de los “accidentes” de tránsito ocurridos en el país.
Aparte de factores genotípicos y/o psíquicos, hay elementos históricos con una gran incidencia en nuestro comportamiento violento.
Se puede mencionar la invasión y colonización española a nuestra isla en el siglo XV, el cual fue un acto de suprema violencia; las acciones de piratas y corsarios contra la “Española”, las dictaduras reinantes en el país, las permanentes luchas entre caudillos regionales, las dos intervenciones militares norteamericanas y los 12 años del Dr. Balaguer. Estos son episodios que han influido en nuestra conducta violenta.
La cultura machista prevaleciente en nuestro país es otro importante factor a considerar. La falta de educación, el machismo y la intolerancia explican que muchos dominicanos concluyan discusiones de una manera trágica al no saber evitar llegar a puntos límites y/o no saber pedir excusa a tiempo.
La mayoría poblacional no maneja criterios de resolución de conflictos y el hecho de que desde nuestros gobiernos solo se dé respuestas a reivindicaciones populares cuando las mismas han estado acompañadas de actos de violencia, lleva a la población a actuar con violencia.
Que nuestra “justicia” y nuestras autoridades no hayan respondido con efectividad ante los reclamos pacíficos de “Marcha Verde” contra los que se roban el país, estimula la desconfianza y desesperanza ante los procedimientos pacíficos de la ciudadanía.
Hoy asistimos al crecimiento de una de nuestras peores manifestaciones de violencia: el feminicidio. Este acto es una alta muestra de cobardía y felonía, dado que se produce contra la mujer, un ser que hemos hecho vulnerable y que es símbolo de la maternidad. ¡Qué vergüenza da!
Con nuestros referentes históricos, con nuestros altos déficit de educación, con nuestros rasgos emocionales, se hace enteramente injustificada la gran cantidad de armas de fuego (legales e ilegales) que existen en nuestro país.
Mientras un alto número de personas posean y porten armas de fuego, seguiremos con las elevadas tasas de homicidios que hoy padecemos.
Además de educar para valorar la vida humana, en nuestro país se hacen necesarias reformas sociales, se hace imperioso que se respeten las normas y que la justicia funcione.

martes, 28 de noviembre de 2017

Discriminación de la Mujer











Discriminación de la Mujer
Por:
Celedonio Jiménez
celedoniojimenez@hotmail.com
28 noviembre, 2017
La discriminación contra la mujer afecta a la mitad de la población mundial.
Es una acción ejecutada por individuos del sexo opuesto que olvidan que la mujer, como ser humano, tiene pleno derecho a estar en pie de igualdad con el hombre.
Uno de los primeros actos discriminatorios contra la mujer fue relegar su quehacer sólo al ámbito doméstico, relegación fundamentada en sus nueve meses de gestación y de parto. Cuando esta insostenible argumentación comienza a erosionarse, nuevas formas de discriminación se producen: desocupación y mal pago de su función laboral.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en el estudio titulado “Estado de la Población Mundial 2014”, señala que junto a la menor tasa de ocupación de la mujer se da la circunstancia de que muchas de ellas, al ser empleadas, lo son en actividades con relativa baja productividad, bajos salarios y con una escasa protección social.
El que entre hombre y mujer la mayor cantidad de desocupados sean mujeres remite al fenómeno de la “feminización de la pobreza”.
Numerosas otras manifestaciones de discriminación contra la mujer se han dado en el país y fuera de él.
Por ejemplo, no por casualidad hemos tenido una baja cantidad de legisladoras, de ministras.
No por azar no hemos tenido presidenta de la república y ni siquiera una rectora en la UASD. Discriminación ha sido que por durante períodos de nuestra vida republicana la mujer no pudiera ejercer el voto y discriminación es que en la actualidad la mujer está sujeta al régimen de “cuotas” para ser escogida como parte del poder legislativo y municipal.
Junto a la discriminación económica y política, también la mujer padece una discriminación cultural, científica y literaria, que se expresa en la existencia de prejuicios sobre su aptitud para hacer producciones a fondo en estos órdenes.
¡No obstante avanzamos! El sociólogo francés Alain Touraine dice que la mujer hoy “más que víctima es victoriosa”. En nuestras universidades la mayoría de las butacas son ocupadas por mujeres. Eso habla de su pujanza.
! Pero cuidado, es mucho lo que hay que recorrer. Nuestra alta tasa de “feminicidios” así lo atestigua.
Junto a la discriminación de la mujer también existe la que se da contra discapacitados, envejecientes, homosexuales, lesbianas, afectados de VIH y obesos. Enfrentar estas discriminaciones es indispensable. Una sociedad avanza cuando es capaz de superar sus atrasos y sus injusticias.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Discriminación racial en RD



 Discriminación racial en RD










La discriminación en general y la discriminación racial en particular son un instrumento de dominación social. Se domina más fácilmente al que se le hace creer que es inferior.

La discriminación racial en nuestro país ha sido negada.
Para ello se ha aludido a “nuestra democracia racial”. Pienso y sostengo, sin embargo, que la discriminación contra el negro, contra el haitiano y contra las personas de piel obscura es una realidad histórica y actual.
La misma tiene grados distintos dependiendo de los grupos sociales de donde proviene, pero es mayor si la persona discriminada por su piel posee también la condición de subalterna dentro de la estructura social.
En un país en que investigaciones académicas han establecido que el mapa genético dominicano incluye un 49 % de ADN de origen africano, constituye una manifestación de discriminación (y de querer ser lo que no somos), que en los comerciales de TV, de las revistas y en los suplementos publicitarios de los diarios predominen de manera abrumadora los modelos femeninos y masculinos de piel clara.
Franklyn Franco, ilustre sociólogo e historiador extinto, ha señalado que desde los albores de nuestra independencia sectores de la cima intelectual, política y administrativa dominicana impulsaron e impusieron “su visión deforme y extranjerizante”(“Santo Domingo, cultura, política e ideología”. 1997).
La deformación discriminadora ha calado hondo, al punto que sectores de los más variados estratos socio-económicos se han hecho eco de expresiones racistas que denotan un lamentable atraso social y educativo: “El negro se cree que es gente”, “El negro lo hace a la entrada o lo hace a la salida”, “El negro es comía de puerco”.
El racismo en República Dominicana ha tenido una vertiente de gran significació: el antihaitianismo.
A él han contribuido factores de tipos históricos y geopolíticos, así como importantes tendencias actuales.
Ese antihaitianismo ha sido disimulado mediante innobles posturas pretendidamente nacionalistas.
Posturas que han alcanzado el punto más alto de la cima mediante la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, que despoja de la nacionalidad dominicana a personas de origen haitiano cuyos ancestros no canalizaron su propia legalización o se les hizo inviable documentarse al confrontar dificultades de la más variada especie.
Como en la discriminación del pobre, en el caso de la discriminación del negro tenemos que decir que es una expresión de degradación humana y social. En la próxima entrega hablaremos de la discriminación contra la mujer.