viernes, 8 de mayo de 2009

EZEQUIEL ANDER EGG : el intelectual más paradigmático de la animación socio cultural

La animación socio cultural como trabajo o servicio social, requiere ya en los comienzos del siglo XXI la tarea de dar una mirada, una reflexión profunda, fundada en hechos y no en fantasías.

Abordar los desafíos que afronta la animación socio cultural es imperioso, pues hay ciertas características que se han mundializado como consecuencia del proceso de globalización. Entonces tiene que hacerse desde la perspectiva del significado, la función y el papel que puede o debe tener la animación socio cultural.

Ezequiel Ander Egg, (nació 1929, provincia de La Pampa, Argentina) es un pedagogo, sociólogo, ensayista y epistemólogo. Es sobreviviente de un fusilamiento por parte de la Triple A, por lo que vivió años exiliado en España.

Formado en Ciencias Políticas, en la Universidad Nacional de Cuyo (Argentina).

Desarrollo y obra :

Es consultor de la OEA- Organización de Estados Americanos, ha publicado artículos sobre Trabajo Social, realizando aportes teóricos y practico de esa ciencia.

Su producto intelectual más paradigmático es "Metodología del Desarrollo de la Comunidad", agregando teoría al maestro Presbístero Juan L. Lebret y de la Escuela de Economía Humana.

Es mérito suyo la extensión de temas como Ecología, Sociología, Animación Sociocultural, Pedagogía, Investigación Social.

De su extensa bibliografía (más de ciento cincuenta) se destacan: Técnicas de investigación social. Ed. Humanitas. México. 1965

Léxico de la promoción sociocultural. México. Ed. Espacio espiral. 2002

Achaques y manías del Trabajo Social Reconceptualizaciado. Bs. As. Ed. Hvmanitas

Desafíos de la Reconceptualización. Bs. As. Ed. Lumen- Hvmanitas

Introducción a la planificación. Madrid. Ed. S. XXI. 1991. Para salvar la Tierra. Bs. As. Ed. Lvmen. 1995

jueves, 7 de mayo de 2009

SALOMÉ UREÑA DE HENRÍQUEZ (1850 – 1897)

SALOMÉ UREÑA Nació en Santo Domingo. Fue poetisa ( o como le dicen ahora, poeta ) y Educadora. Todavía se le considera como la figura central de la poesía lírica dominicana de mediados del siglo XIX. También innovadora de la educación femenina en el país.
Fue hija del también escritor Nicolás Ureña de Mendoza. Sus primeras lecciones las tomó de su madre Gregoria Díaz. Más tarde su padre la llevó de la mano en la lectura de los clásicos, tanto españoles como franceses, por consiguiente, la joven Salomé alcanzó una educación y formación intelectual y literaria que la ayudaría a involucrarse con el mundo literario del país.
Se casó con el escritor, médico y abogado Francisco Henríquez y Carvajal. Su presencia en el parnaso dominicano es una expresión genuina y precisa de las vivencias de una mujer dulce y a pesar de ello atribulada, de una mujer enérgica, tenaz y a la vez debilitada por los sinsabores de la vida familiar y de la mala salud. En su poesía, como se ha señalado subyace una ideología de la feminidad así mismo creemos nosotros que congrega el amor por la educación, al progreso y el amor por los valores mas sustanciales de la dominicanidad. .Alentada por su esposo, en 1881 instituyó en el país el primer centro femenino de enseñanza superior, nombrado Instituto de Señoritas.
A los cinco años de su iniciación, se diplomaron las primeras seis maestras normales. Salome Ureña de Henríquez, maestra forjadora de a la primera gran legión de educadoras formales de nuestra historia, escritora de prosa y poesia cuidada y limpia ,civilista cabal, madre amorosa y abnegada.
Ella es acopio de muchas virtudes ejemplares digna de ser recodada por siempre.
Publicó sus primeros poemas a la edad de 17 años. Su estilo nítido y espontáneo se manifiesta muchas veces lleno de ternura, como ocurre en El Ave y el Nido, en otras se vuelve trágico, como “ En horas de angustia “ y otras veces su verso se torna viril y patriótico como en “A la Patria “ y en “ Ruinas”. La poetisa cantó a su patria, a su panorama hermoso, a sus hijos, a su esposo, a las flores, a la isla misma, como ocurre en La llegada del invierno.
Murió relativamente joven a la edad de 47 años,

Ruinas

Memorias venerandas de otros días,

soberbios monumentos,

del pasado esplendor reliquias frías,

donde el arte vertió sus fantasías,

donde el alma expresó sus pensamientos.

Al veros ¡ay! con rapidez que pasma

por la angustiada mente

que sueña con la gloria y se entusiasma

la bella historia de otra edad luciente.

¡Oh Quisqueya! Las ciencias agrupadas

te alzaron en sus hombros

del mundo a las atónitas miradas;

y hoy nos cuenta tus glorias olvidadas

la brisa que solloza en tus escombros.

Ayer, cuando las artes florecientes

su imperio aquí fijaron

y tuviste creaciones eminentes,

fuiste pasmo y asombro de las gentes,

y la Atenas moderna te llamaron.

Aguila audaz que rápida tendiste

tus alas al vacío

y por sobre las nubes te meciste:

¿por qué te miro desolada y triste?

¿dó está de tu grandeza el poderío?

Vinieron años de marguras tantas,

de tanta servidumbre;

que hoy esa historia al recordar te espantas,

porque inerme, de un dueño ante las plantas,

humillada te vió la muchedumbre.

Y las artes entonces, inactivas,

murieron en tu suelo,

se abatieron tus cúpulas altivas,

y las ciencias tendieron, fugitivas,

a otras regiones, con dolor, su vuelo.

¡Oh mi Antilla infeliz que el alma adora!

Doquiera que la vista

ávida gira en tu entusiasmo ahora,

una ruina denuncia acusadora

las muertas glorias de tu genio artista.

¡Patria desventurada! ¿Qué anatema

cayó sobre tu frente?

Levanta ya de tu indolencia extrema:

la hora sonó de redención suprema

y ¡ay, si desmayas en la lid presente!

Pero vano temor: ya decidida

hacia el futuro avanzas;

ya del sueño despiertas a la vida,

y a la gloria te vas engrandecida

en alas de risueñas esperanzas.

Lucha, insiste, tus títulos reclama:

que el fuego de tu zona

preste a tu genio su potente llama,

y entre el aplauso que te dé la fama

vuelve a ceñirte la triunfal corona.

Que mientras sueño para ti una palma,

y al porvenir caminas,

no más se oprimirá de angustia el alma

cuando contemple en la callada calma

la majestad solemne de tus ruinas.

(1876)

A la Patria

Desgarra, Patria mía, el manto que vilmente,

sobre tus hombros puso la bárbara crueldad;

levanta ya del polvo la ensangrentada frente,

y entona el himno santo de unión y libertad.

Levántate a ceñirte la púrpura de gloria

¡oh tú, la predilecta del mundo de Colón!

Tu rango soberano dispútale a la historia,

demándale a la fama tu lauro y tu blasón.

Y pídele a tus hijos, llamados a unión santa,

te labren de virtudes grandioso pedestal,

do afirmes para siempre la poderosa planta,

mostrando a las naciones tu título inmortal.

Y deja, Patria amada, que en el sonoro viento

se mezclen a los tuyos mis himnos de placer;

permite que celebre tu dicha y tu contento,

cual lamenté contigo tu acerbo padecer.

Yo ví a tus propios hijos uncirte al férreo yugo,

haciéndote instrumento de su venganza cruel;

por cetro te pusieron el hacha del verdugo,

y fúnebres cipreces formaron tu dosel.

Y luego los miraste proscritos, errabundos,

por playas extranjeras llorosos divagar;

y tristes y abatidos los ojos moribundos

te ví volver al cielo cansados de llorar.

Tú sabes cuántas veces con tu dolor aciago

lloré tu desventura, lloré tu destrucción,

así cual de sus muros la ruina y el estrago

lloraron otro tiempo las hijas de Sión.

Y sabes que, cual ellas, colgué de tus palmares

el arpa con que quise tus hechos discantar,

porque al mirar sin tregua correr tu sangre a mares

no pude ni un acorde sonido preludiar.

Mas hoy que ya parece renaces a otra vida,

con santo regocijo descuelgo mi laúd,

para decir al mundo, si te juzgó vencida,

que, fénix, resucitas con nueva juventud;

que ostentas ya por cetro del libre el estandarte

y por dosel tu cielo de nácar y zafir,

y vas con el progreso, que vuela a iluminarte,

en pos del que te halaga brillante porvenir;

que ya tus nuevos hijos se abrazan como hermanos,

y juran devolverte tu angustia dignidad,

y entre ellos no se encuentran ni siervos ni tiranos,

y paz y bien nos brindan unión y libertad.

¡Oh Patria idolatrada! Ceñida de alta gloria

prepárate a ser reina del mundo de Colón:

tu rango soberano te guarda ya la historia,

la fama te presenta tu lauro y tu blasón.

(1874)

miércoles, 6 de mayo de 2009

VICTOR VILLEGAS : UNO DE LOS FUNDAMENTALES POETAS DOMINICANO

Víctor Villegas Nació en San Pedro de Macoris el 22 de septiembre de 1924, figura entre los más dotados del grupo, «Generación del 48», uno de los poetas fundamentales de la nación dominicana.
Su poesía toca al hombre y mujer dominicano con la fuerza y delicadeza que le caracteriza, a la vez mezclando, a una suprarrealidad controlada por la razón, los ecos de una poesía oral, que casi pretende explorar el folklorismo, los paisajes y las figuras regionales elevándolos a una significación social. Es en su libro, titulado "Poco tiempo después", donde el poeta se encierra en si mismo, transfiriendo sus auscultaciones poéticas a su propio interior, trabajando la palabra con una densidad llena de significaciones. "Sólo te hábito cuando duermo", le dice a su cuerpo, estableciendo así una bipolaridad entre la realidad y la imaginación que es la que le ha permitido expandir su poesía. Poeta y caballero, su personalidad se ha clarificado en nuestro medio en la fidelidad de sus amigos y en el continuo trato con su trabajo literario, cada vez más depurado y más profundo.
Tiene un exquisito humor y maneja ejemplarmente sus intervenciones en conversatorios, conferencias y charlas, robándose toda la atención de quienes comparten dicha actividad.
En mas de una ocasión, en viaje a Santiago de Cuba donde hemos compartido asientos y tertulias en los distintos festivales de la cultura Caribeña, le hemos expresado escribir o grabar sus ponencias por la brillantes de las mismas y no dejarla al aire y/o la memoria de la gente.
Su tarjeta de presentación:Poeta, ensayista, abogado y educador. Presidente de la Unión de Escritores Dominicanos y Miembro de Número de la Academia Dominicana de la Lengua, Miembro Correspondiente de la Academia Española de la Lengua. En 1982 obtuvo el Premio Anual de Poesía con su libro "Juan Criollo y otras antielegías". En el año 2000 fue declarado ganador del Premio Nacional de Literatura 2000.Obras Públicadas:"Diálogos con Simeón" (1977), "Charlotte Amalie" (1980), "Juan Criollo y otras antielegías" (1982), "Antología de poetas petromacorisanos (1982), Pedro René Contín Aybar, selección y prólogo de su poesía" (1984), "Botella en el mar" (1984); "Cosmos" (1986), "Poco tiempo después" (1991), "La luz en el regreso (antología), (1993), "Ahora no es ahora", (1997, "Jamás" (2000), "Muerte Herida" (2002),"Poemas en voces de sus Autores" (CD-2003)

martes, 5 de mayo de 2009

JUAN LOCKWARD : PATRIMONIO NACIONAL CULTURAL “ El Mago de la media voz.”

Hace apenas unos tres años que murió Juan Lockward, músico y poeta dominicano.
Nacido en la provincia de Puerto Plata el 24 de junio de 1915, Juan Lockward creció en la época de la Primera Intervención Norte-americana al país , en donde se formó al calor de las enseñanzas musicales de su padre Luis Alejandro Lockward, Sus inclinaciones musicales le llevaron a escribir unas mil y tantas canciones, gran parte de las cuales han sido grabadas y ya forman parte del repertorio nacional y popular.
Se le conoció como “ El Mago de la media voz.” Siempre anduvo con su guitarra como compañera de andanzas en su bohemia. Era Considerado como el más grande compositor de todos los tiempos por la riqueza armónica de sus letras y su gran fecundidad y su permanencia en el tiempo.
Tras una exitosa carrera musical y luego da haber participado en los grandes escenarios del mundo, de sus manos hemos heredado uno de los más grandes legados que poseemos los Dominicanos: sus composiciones.
Lockward es autor de algunas de las canciones más hermosas que se han escrito en esta media isla, en el mejor castellano, siendo entre todas Dilema la más conocida:
1- Santiago
2- Dilema
3- Guitarra Bohemia
4- Fruta en Sazón
5- Puerto Plata
6- Flor de Te
7- Poza del Castillo
8- Tiempo Perdido
9-Que Dios Bendiga Al Cibao
10- Felicidad
11- Por Que No Ha de Ser
12- Quiereme Cual Yo a Ti
13- Mi Vida Bohemia
14- Pagina Blanca
15- Allá en Mi Juventud
16- Cuando Yo Te Olvide
17- No Se Porque
18- Ayudame a Olvidar
Dilema, de Juan Lockward, en las voces y guitarras perfectamente sincronizadas del trío que llenó de gloria durante medio siglo la historia del romanticismo latinoamericano. Inmortalizada por Los Panchos en el cine mexicano de los 50. Como auténtico juglar, Lockward nos hizo partícipes a través de sus canciones de las venturas y desventuras de su vida Así sucede con temas como Mi vida bohemia, Amor oculto, Por qué no ha de ser, Ayúdame a olvidar, Cuando yo te olvide, y otras..
(Que dilema tan grande / se presenta en mi vida…../Ella tiene otro hombre y yo otra mujer…/Ella dice que me ama con pasión desmedida / y yo la quiero con toda la fuerza de mi ser… Esta canción ha caminado y perdurado por toda América Latina.
Como trovador de raza, Lockward se asomó como el que más al tema de la naturaleza y el paisaje. La evocación descriptiva y nostálgica del suelo natal brota con fuerza en sus temas porteños.
Su fallecimiento se produce a los casi 91 años de edad el 24 de Marzo del 2006, cuando padecía grandes quebrantos de salud, en la ciudad de Santo Domingo.
Juan Lockward es un monumento del arte. Hay que enarbolar, como bandera al viento, su recuerdo.