martes, 10 de febrero de 2009

ARCHIVO DE LA VOZ

La sociedad contemporánea, con sus intensas transformaciones económicas, sociales y culturales, ha venido realizando esfuerzos por tener en nuestro país una política cultural acorde con los nuevos tiempos, para beneficio real de nuestro pueblo.
A sabiendas del mundo en que vivimos, concientes y convencidos de la importancia e imprescindible relación entre la cultura y el desarrollo, con sus dimensiones diversas, se hace necesario un nuevo modelo de desarrollo que sea capaz de agenciar los cambios perentorios en la sociedad dominicana. En ese mismo tenor es imperioso que la Secretaria de Estado de Cultura, motorice la idea, ya vieja en otras sociedades, la creación del Archivo de la Voz.
Pues las fuentes orales poseen enorme utilidad para la reconstrucción de procesos culturales e históricos.
La poesía es una actividad tan oral como literaria.
De hecho, sus orígenes históricos y tradicionales la sitúan en el ámbito de la palabra hablada, mucho antes de convertirse en un objeto textual.
Esto es ampliamente aceptado hoy en día en las ciencias sociales, lo que ha llevado a la expansión de la producción, la preservación y el aprovechamiento de este tipo de fuentes. Ellas permiten captar las motivaciones y justificaciones que los actores asignaron a su comportamiento y al de los otros.
Escuchar a un poeta leer sus propios trabajos enciende un halo luminoso sobre la obra, resulta especialmente esclarecedor, emocionante y pleno, tanto desde el punto de vista de nuestra comprensión del texto como para nuestras posibilidades de disfrutarlo.
Cuando un poeta desaparece sin dejar una grabación, una importante posibilidad de patrimonio cultural que podría guardarse en común, muere sin remedio.
Las nuevas tecnologías facilitan en este momento el registro sonoros de alta calidad, a través de instrumentos de grabación y de software de edición. Además, la generalización del uso de los soportes de reproducción para formatos de audio.mp3 facilitan el acceso a estos archivos. De esta manera, una gruesa porción de población puede tener un acceso directo y personal a los poetas de su entorno.
El archivo sonoro de las historietas que cuentan nuestros antepasados, de la novela, del cuento y del poema es tan importante como su conservación sobre papel.
Si en este último soporte el autor fija formas canónicas de escritura para ese poema, en la grabación a viva voz el poeta transmite ritmos, pausas, inflexiones, transportaciones de voces e intenciones, que otorga al poema su tiempo interno, lo anima y le da vida propia.
Un archivo es además, un sistema para recoger elementos dispersos, ordenarlos y presentarlos con una apariencia unitaria, trazando nexos comunes y subrayando diferencias temáticas. Un archivo de poetas y /o literatos dominicanos a viva voz es una excelente manera de mantener alimentada la raíz de la poesía, cuento, novela, etc, preservándola y enriqueciéndola para futuras generaciones.
Así, este archivo sonoro y digital de ecos poéticos pretende ayudar a hacer la poesía conocida, accesible, importante y agradable a una amplia audiencia.

lunes, 9 de febrero de 2009

HAY UN ABSURDO EN EL MUNDO

"Hay un pais en el mundo
colocado en el mismo trayecto del sol
oriundo de la noche
colocado en un inverosimil archipielago
de azucar y alcohol"
Por considerar importante esta amarga denuncia, presentada de forma muy peculiar y publicada en la columna Mis Buenos Dias del prestigioso periodista Rafael Molina Morillo, la reseño para que sea motivo de reflexión, porque retrata nuestra malvada realidad.

Un país con un ejército con más generales que Estados Unidos.

> Que tiene más provincias que China, que casi es 2000 veces más grande.

> Con una representación en la ONU mayor que la de India y con más oficiales consulares que Rusia.

> Un pueblo semi-analfabeto que se da el lujo de tener más bancas de apuestas que bibliotecas y más soldados que maestros.

> Una sociedad que tiene más congresistas que científicos.

> Una patria donde la población posee más armas de fuego que libros.

> Con regidores que van 2 veces a la semana a la Sala Capitular a levantar la mano pero ganan más que un médico.

> Un pueblo desnutrido que toma más cerveza que leche y donde los pescadores se han dedicado a pescar "alijos" de drogas, en vez de peces y mariscos.

> Una comunidad donde los más desesperados deciden cruzar el Canal de la Mona infestado de tiburones, en vez de quedarse con la esperanza de ganar la loto.

> Un país donde la mitad de la población paga una energía cara, intermitente y de mala calidad, y también paga la parte que no paga la otra mitad.

> Un pueblo con más mártires que héroes y más años de dictadura que de democracia.

> Un "trespatinesco" país donde a los ladrones que devuelven parte de lo robado o contrabandeado se les elimina el delito.

> Donde malandrines reincidentes son nombrados embajadores plenipotenciarios y asesores del Presidente.

Y concluye.

> En cualquier otro país, hace rato que se hubiera armado un tremendo arroz con mango. Sin embargo, en esta nación somos dichosos, pues vivimos tranquilos, en paz y armonía, como se está en los cementerios.

> ¡Descúbrelo!...Ya se, inevitablemente REPÚBLICA DOMINICANA.

domingo, 8 de febrero de 2009

AL ESTILO WALT DISNEY: SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DOMINICANA

El Poder Judicial es, de acuerdo a la Constitución y las leyes, la institución encargada de administrar justicia, a través de sus órganos especiales y jerárquicos llamados tribunales. Su función es asegurar el amparo, protección o tutela de los derechos que se hallan establecidos en las normas o leyes, empero algunos
fallo de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) desdicen de su buen proceder, en lo relativo al llamado Caso Sun Land, y otros.
Ya hace algún tiempo, la sociedad dominicana se vio conmovida al haberse descubierto que un funcionario gubernamental de segunda categoría, pero investido de un Poder emitido por el Presidente, había firmado un contrato, hasta ese momento clandestino, mediante el cual se autorizaba a The Sun Land Corporation, una empresa muy poco conocida en el país excepto en negocios turbios, a emitir y negociar títulos valores del Estado Dominicano y colocarlos en el mercado internacional de capitales, por valor de 130 millones de dólares, para que la referida empresa a su vez subcontratara a otras empresas para construir unas 11 obras públicas. Posteriormente se autorizó a The Sun Land a que sólo construyera cinco de las obras señaladas, todo ello sin presupuestos conocidos, sin concursos, y sin que ni siquiera fuera registrada la deuda en la contabilidad gubernamental. Después la mayoría de las obras no se ejecutaron, el dinero no apareció, pero el Gobierno se ha visto precisado a honrar los valores emitidos. Como la Constitución manda que todo endeudamiento del Estado debe contar con la autorización del Congreso, un partido de oposición y una organización de la sociedad civil elevaron sendas instancias ante la SCJ, en su calidad de Tribunal de Garantías Constitucionales, para que declarara la inconstitucionalidad del Contrato. La SCJ tomó 14 meses antes de decidir (tiempo suficiente para que el Presidente lograra su segunda reelección, pagara una parte de los valores emitidos, rescindiera el contrato de construcción y renegociará el pago de los valores restantes), para terminar fallando que, pese a no haberse cumplido el mandato de la Constitución, la instancia era inadmisible por falta de calidad de los demandantes, calidad que sólo atribuye a los presidentes de las dos cámaras legislativas, con lo cual sienta una jurisprudencia que le niega el derecho a los ciudadanos de reclamar la constitucionalidad de los actos públicos. Este es un caso penoso que parece tener la connotación de negociación política de los fallos judiciales o de postración de la justicia ante el Poder Ejecutivo.
"La honorable Suprema Corte de Justicia" se hubiese hecho mejor servicio así misma, al gobierno y al país, si una vez recibida las instancias de inconstitucionalidad del sonado contrato de la Sun Land, se hubiese pronunciado y no dejando que se desbordaran las consideraciones sobre el tópico.
Para esta suprema corte de justicia, no ha importado las numerosas modificaciones a los Códigos Civil, Penal, de Comercio, de Procedimiento Civil y de Procedimiento Criminal, este último derogado actualmente por el Código Procesal Penal, y se instituyeron nuevas legislaciones en materia bancaria, de seguridad individual (libertad provisional bajo fianza, habeas corpus, perdón condicional de la pena, régimen penitenciario), trabajo (accidentes y préstamos laborales), seguridad social (jubilaciones, pensiones, asistencia hospitalaria).
Todos estos esfuerzos iban dirigidos a elevar el nivel tecnológico del estudio para que fuese capaz de producir una película de calidad,... perdón un juicio de verdad.
Al parecer las actuaciones de la Suprema Corte de Justicia es como un corto metraje de animación y ficción que en nada favorece al noble pueblo dominicano.