viernes, 13 de marzo de 2009

DIVERSIFICACION DE LA INDUSTRIA PORNOGRAFICA

El acceso a las modernas y nuevas tecnologías digitales, como la web-cam, las cámaras de vídeo y los teléfonos celulares con cámara, permitieron, casi de inmediato, diversificar la oferta casera de pornografía, pues en apenas unos minutos se pueden captar imágenes y subirlas a Internet.
Junto con las imágenes, páginas, blogs y foto blogs se convirtieron en sitios de acceso gratuito a contenidos de sexo explícito de factura pornográfica y, a su vez, en lugares donde exhibir material XXX con sólo estar dispuesto.
Los contenidos de muchos sitios de porno casero son gratis, y por lo general los que montan las imágenes lo hacen a través de servidores gratuitos. El perfil de los que navegan en páginas de sexo corresponde a jóvenes de entre 15 y 20 años con un nivel educativo medio, la mayoría estudiantes y profesionales vinculados a la informática, según mi percepción. Muchos de los vídeos que se producen en Estados Unidos y aparecen en pornotube.com se filman teniendo en cuenta el gusto estándar del consumidor de pornografía amateur, en escenarios reales y sin cuerpos esculturales o medidas y desempeños difíciles de igualar.
El teatro de reproducir el porno amateur se traduce en más ganancias millonarias para la industria, que sólo en Estados Unidos moviliza más de diez mil millones de dólares anuales. De ellos, unos dos mil 500 sólo por los contenidos en línea. Asi mismo el diario español El País publicó hace poco una nota con “las cifras multimillonarias del porno”. Según el reporte, las compañías de cine porno producen al año unos 13 mil títulos, casi 30 veces más que la industria de Hollywood, y facturan entre diez mil y 14 mil millones de dólares, según datos del FBI y otras organizaciones: casi una quinta parte de los 60 mil millones que movilizan los productos de entretenimiento erótico en el mundo.

Del total, siempre según datos publicados por El País, 20 mil millones proceden de las ganancias por vídeos, siete mil 500 millones de las revistas, unos cinco mil millones de las hot line, dos mil 500 millones de imágenes pagadas y otros dos mil 500 millones en Internet. El caudal de ganancias es tan importante que cada vez más empresas se involucran en esta industria, pero excepto las más conocidas, como Playboy o New Frontier Media, el resto prefiere mantener esto en secreto por temor a ser señalados por sectores defensores de la familia.

La abrumadora oferta en la red puso en jaque a las revistas de contenido erótico instaladas desde los años 60 en el mercado, a pesar de la resistencia inicial de los sectores más conservadores de la sociedad, escandalizados por contenidos que hoy serían calificados de anémicos frente a los presentados hoy. Estos productos, a medio camino entre el erotismo y la pornografía, como Penthouse, Playboy y Hustler llegaron a convertirse en clásicos dirigidos a un público masculino.

Hoy,quienes se dedican a la industria pornográfica en Santo Domingo , buscan mejorar sus ventas invitando a las mujeres más mediáticas a desnudarse para su edición local a cambio de suculentas sumas de dinero. Así como a niños, jóvenes, actrices, bailarinas y modelos publicitarias. La certeza de que el sexo vende –y mucho– es tal, que las alusiones al acto sexual están presentes en casi todos los programas de televisión abierta, desde las revistas de la primera mañana hasta los resúmenes de chismes de farándula o espectáculo, donde se suelen reseñar hasta el cansancio las escenas de mal gusto acontecido.

Las obras de arte :Salvador Dalí y Gilberto Hernánsez Ortega, respectivamente

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